Nuestra
Fundadora

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Mireille Azmayesh-Lambert, Presidenta de la asociación ENFANCE :

Recorrido de nuestra presidenta...

Me lancé a la aventura del benévolado cuando mis hijos tenían ya la carrera universitaria casi acabada y dio la casualidad que topara con una joven señora muy comprometida a su misión en el seno del Secours Populaire Français ( organismo humanitario Seguro Popular Francés).

No he recibido ninguna formación pedagógica ni soy titular de un diploma de enseñanza nacional. No obstante he adquirido experiencia con los niños siendo madre de tres hijos que crecieron en el seno de la familia paterna, rica de una pole numerosa , entre la que evolucioné y sigo evolucionando desde 1970 y con la que compartí numerosos acontecimientos, algunos agradables y otros mucho más graves.

Cuando ingresé en el Secours Populaire Français en Enero de 1999 me encargaron del programa cultural para niños del último año de parvulario y que estaban para ingresar en la escuela primaria.

Estos niños que ya tenían dificultades escolares, se enfrentaban a otro escollo en el camino de su vida escolar ya que sus propios padres manifestaban cierta aprensión frente al sistema escolar por tener un bajo nivel de enseñanza, lindando a veces con el anafalbetismo.

Se preveía el programa para unos treinta niños, alumnos de último ano de parvulario del barrio de Fourchon en Arles (Sur de Francia). Se desarollaría por etapas y para diferentes grupos de niños pero lo perturbó la mala voluntad de las madres que se resistían a aceptar las reglas de acogida impuestas por los benévolos que atendían a los niños. Esa buena voluntad de los benévolos fue derritiéndose a lo largo de los meses frente al comportamiento violento de algunos niños. Acabé por ser la única benévola en compañía de la responsable del Secours Populaire Français que perseveró en el intento de convencer a los niños para el bien de su futura escolaridad.

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El segundo programa, 2000-2001:

Encargada de nuevo en las actividades culturales del Secours Populaire Français, inicié un programa de ayuda escolar a domicilio con tres niños del programa anterior. Ese programa se extendió a lo largo del último año escolar de primaria y se acabó con el ingreso en el colegio de enseñanza media.

Era un programa concebido en cooperación con el director o la directora y los maestros de la escuela donde estaban escolarizados esos niños y la asociación. Deseábamos que esos alumnos entendieran mejor su escolaridad y que empezaran su primer curso escolar de secundaria sin angustia ni aprensión.

Cuando me comprometí en esa misión de cinco años con esos tres niños que la máquina escolar llevaba al fracaso, me dediqué, ante todo, a la realización moral de mis protegidos así como a la de sus mamás e incluso de sus papás. Gracias a la ayuda escolar a domicilio pude proporcionarles consuelo, autoestima y conseguir con la complicidad de su maestro que progresáran en su carrera escolar.

Cada niño se enfrentaba a una situación diferente, problemas diferentes pero les unía un mismo fenómeno: el anafalbetismo de ambos padres o de uno de ellos. Eso era para los padres una preocupación constante que les incitó a desear para su hijo o su hija un futuro mejor evitándoles los obstáculos en que habían tropezado. Eso les llevó también a darse cuenta del handicap de sus hijos en la escuela ya que no podían ayudarles ni permitirles progresar por ser incapaces de sostenerlos en los esfuerzos que teñían que hacer por mantenerse al nivel de los demás alumnos de su clase.

El tercer programa de 2001 a 2004 :

El Secours Populaire Français me pidió a petición de la asociación humanitaria Yaca de Gitana, dedicada a la mejora de las condiciones de vida de los gitanos y Roms, que me encargara con la cooperación muy activa de una benévola (maestra y directora de escuela primaria retirada) de poner al nivel de su clase cuatro niños Roms entre los cuales sólo una había sido escolarizada por un tiempo. Tres chicas y un chico de seis a nueve años de edad que se pasaban el tiempo riñendo en su lengua materna puesto que no dominaban el francés.

Era un desafío que me animaba y cuyo éxito se consiguió a duras penas, con tenacidad, ternura y severidad de parte de mi colaboradora y mía.

Tuvimos que poner de lado nuestras ideas preconcebidas relativas a esos niños, impregnándonos poco a poco de sus costumbres y dar cara a muchos desengaños provocados por la ignorancia en la que están sumidas esas familias, en margen de la sociedad por su vida peculiar y secular.

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La transmisión oral de la historia de su existencia desde sus orígenes, de sus costumbres...les prohíbe la transcripción por escrito y por consiguiente entre los objetos que suelen usar están proscritos los libros. A mi colaboradora y a mí mismo nos chocó que los niños nos dijeran, el día del ingreso del segundo trimestre, que su madre había tirado a la basura los libros de estampa que les habíamos regalado para Navidad, tanto más cuando que ellos se habían sentido muy orgullosos de poseer por fin un libro.

Entonces ¿para qué se escolarizaba a esos niños? Por motivos administrativos. Por lo demás los padres no entendían la necesidad de saber leer y escribir. Esas familias viven apartadas, desamparadas, aisladas.

Mi vida, la comparto entre dos países desde 1970 : entre Francia, mi país e Irán, el país de mi marido que se ha convertido en mi país de adopción en ambos sentido : lo adopté y me adoptó.

Con mis amigos iraníes hemos creado una asociación humanitaria TAK SAR ZAMINE MAN ( la vid de mi tierra - símbolo de solidaridad) dedicada a la causa de los niños de la calle.

Su programa consistía en hacer el censo de los lugares de recogida repartidos por la megapólis de Teherán y la población de los mismos niños, tarea difícil, escolarización, cuidados médicos para sus diferentes enfermedades y proyecto más delicado : que la población de la ciudad consienta que compartan los mismos derechos que ella, dado que el gobierno no da el ejemplo.

Pude también intervenir en otra asociación : Djavaneh, palabra rebosante de esperanza que significa "retoño". Esta asociación que se va ampliando se dedica a la recuperación y al ingreso de emergencia de los niños enfermos en Irán así como al apoyo moral y asistencia pecuniaria a sus padres.

Gracias a tres fiestas qué organicé en Arles (mi ciudad en Provenza) pude recaudar fondos para esos niños.

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YA ES TIEMPO de desarrollar los motivos de la meta de nuestra asociación E.N.F.A.N.C.E. Deseamos desacralizar los tabúes e ideas preconcebidas que la gente expresa frente a personas de origen diferente a la suya gracias al conocimiento de "la otra persona", de su modo de vivir, de su cotidiano y por fin comprender que cada humano tiene un valor intrínseco, que sea obrero, cuadro superior, mendigo o jefe de un partido político...

Como ya es demasiado tarde para dirigirse a los adultos instalados en su existencia activa o pasiva, deseamos dirigirnos a los niños (con o sin padres) que son el futuro y entre ellos a los que tienen que arrastrar desde la primera infancia una vida muy atormentada; otros tienen la suerte de vivir con padres llenos de amor, de solicitud y protectores pero numerosos son los dejados de lado, ignorados, incomprendidos, maltratados, vendidos por sus padres para rescatar su propia vida.

Deseamos llevarles esperanza, abrirlos al mundo, demostrarles que no están solos dándoles la oportunidad de comunicar con niños de su edad, de otros países que el suyo.

Que sepan escribir o no, existen con lápices medios de expresarse : el dibujo por ejemplo. Si su idioma es distinto, pues traduciremos sus cartas, en cuanto a los dibujos, hablan de por sí.

Que esos niños estén en centros de acogida, en escuelas primarias, publicas, en escuelas de pueblos apartados o en hospitales, les ofreceremos la posibilidad de expresarse.

A continuación expondremos sus cartas, dibujos, firmados sólo con su nombre. Podrán intercambiar fotos de su pueblo o de su lugar de residencia. Se les pedirá que expresen su deseo más entrañable....¡ y nos van a sorprender!

Para que se entienda al niño organizaremos conferencias porque mucha gente ha olvidado su esencia desde el nacimiento hasta la adolescencia. Ahora bien, este periodo de vida construye al adolescente y al futuro adulto.

He planeado el designio de acercar a los niños de países diferentes porque pude comprobar a través de mi experiencia propia que las diferencias de civilización pueden enriquecernos, abrirnos otros horizontes, enseñarnos la tolerancia, la comunicación y sobre todo el respeto al otro.

CV